Bell UH-1Y Venom la última evolución del mítico Huey

Un UH-1Y Venom asignado al Marine Light Attack Helicopter Squadron 367º despega desde Marine Corps Air Station Kaneohe Bay (Hawaii).
Un UH-1Y Venom asignado al Marine Light Attack Helicopter Squadron 367º despegando desde la U.S. Marine Corps Air Station Kaneohe Bay (Hawaii).
Foto del Cuerpo de Marines de los EE. UU. Por Lance Cpl. Matthew Bragg.

Son 10 años ya los que lleva operando la última versión bimotor cuatripala en misiones reales, el último heredero de la mítica serie UH-1 Huey (monomotor bipala) la cual entró en servicio en el año 1959.

El Bell UH-1 Iroquois, comúnmente apodado como Huey, fue un helicóptero utilitario multimisión muy conocido por ser la máquina más operada durante la Guerra de Vietnam, superando las 7.000 unidades en las diferentes versiones cortas y largas para misiones de transporte de tropas, carga de materiales y logística en general, MEDEVAC y CASEVAC, e incluso como vector aéreo de fuego en apoyo a los soldados en pleno campo de batalla.

Bell comenzó con desarrollo del poderoso helicóptero en la década de 1950, fabricando más de 16.000 unidades entre los años 1955 y 1976.

La versión larga UH-1H se produjo más que cualquier otro de los Huey, sólo el U.S. Army operó más de 4.800 unidades del mismo (1H). Ésta es una máquina tan fiable que aún hoy en día se mantienen muchos de ellos operativos, tanto para operaciones militares como civiles, algunos de ellos han pasado por el programa de retrofit a Huey II, otros han recibido la nueva cola con el Fast Fin, y otros siguen volando tal y como salieron originalmente de fábrica (evidentemente respetando los ciclos de caducidad y sustitución de componentes). 

Bell UH-1Y

UH-1Y Venom y AH-1Z Viper, el dúo perfecto.
UH-1Y Venom y AH-1Z Viper, el dúo perfecto.

Regresando al Venom, el helicóptero norteamericano es una solución diseñada para cumplir con las modernas necesidades militares, es una máquina preparada para misiones de transporte y escolta de tropas proyectadas desde buques cuyo dúo perfecto es el AH-1Z Viper, con el que comparte el 85% de sus componentes, de forma que ambos son el complemento ideal para las fuerzas navales al prácticamente unificar la flota aunque sean helicópteros completamente diferentes y con distintos roles durante una misión común.

El UH-1Y tiene unos costes de mantenimiento y operatividad más bajos que los de otros aparatos de su misma clase, cuenta con tratamiento anticorrosión para volar sobre ambiente salino y como unidad aérea embarcada, configurable como helicóptero de ataque con sistema integrado de armamento MGMT, y compatibilidad en el cockpit con cascos HUD (Head-Up Displays), entre otras de sus características.

Fabricados para operaciones de combate

Venom y Viper comparten hasta el 85% de sus componentes, algo que no se había visto hasta el inicio del programa LRIP (Low-Rate Initial Production) con dos helicópteros tan diferentes.
Venom y Viper comparten hasta el 85% de sus componentes, algo que no se había visto hasta el inicio del programa LRIP (Low-Rate Initial Production) con dos helicópteros tan diferentes.

Bell desarrolla permanentemente soluciones para aportar mejores características que refuercen su flota de aeronaves y al mismo tiempo las preparen para enfrentarse a las futuras amenazas. Tanto y el UH-1Y Venom como el AH-1Z Viper son helicópteros especialmente diseñados para el combate proporcionando las capacidades disponibles más avanzadas en la actualidad.

Ambas plataformas cuentan con sistemas de armas y aviónica totalmente integrados, lo que les proporciona una enorme ventaja frente a otras aeronaves, tanto para el éxito de la misión como en la tasa de supervivencia.

Los UH-1Y y AH-1Z comparten la mayor parte de sus sistemas y componentes, reduciendo los costes de fabricación y por lo tanto venta/adquisición por parte de los clientes. Por ejemplo ambos helicópteros montan los mismos sistemas rotor de cuatro palas (en el principal y antipar), motores, sistemas de aviónica, pantallas, software, y controles exactamente iguales, de forma que sería incompleto hablar de uno sin contar con el otro, y por ello convirtiéndolos en una magnífica opción de compra principalmente al simplificar el mantenimiento.

Aunque no fue desplegado hasta el 2009, el UH-1Y levantó el vuelo por primera vez en diciembre de 2001 pero no sería con su configuración final hasta casi dos años después, concretamente en octubre de 2003. Los test de desarrollo no finalizarían hasta febrero de 2006 y tras ello pasó por una Evaluación Operativa

En octubre de 2008, el U.S. Marine Corps encargara un total de 37 unidades del UH-1Y, de los cuales se entregaran únicamente 14. En 2016 ya eran 123 los Venom operados por el USMC, y la última unidad completando el programa H-1 (para sustituir los AH-1W Super Cobra y UH-1N Iroquois) se realizó a mediados de enero de este mismo año 2019.

Hay que mencionar que inicialmente la idea para los UH-1Y era utilizar las plataformas de los UH-1N Iroquois en servicio desde 1971, pero finalmente fue descartada en 2005 eligiendo la mejor opción: la fabricación completamente nueva.

Programa H-1

Bell AH-1Z Viper y UH-1Y Venom al fondo.
Bell AH-1Z Viper y UH-1Y Venom al fondo.

El programa H-1 redefinió el concepto las aeronaves militares al proporcionar no sólo una solución fiable sino también asequible para el ejército. Con una durabilidad relacionada a su diseño inicial del Huey, además de una semejanza del 85%, algo nunca visto entre dos helicópteros diferentes, los Bell UH-1Y y AH-1Z ofrecen los costes generales más bajos del programa y durante su ciclo de vida útil, disminuyendo con ello su impacto logístico.

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